El sistema, tal como quedó armado
Un IBC cortado a la mitad hace de tanque de cría, la base recortada funciona como cama de cultivo con sustrato de piedra volcánica. Entre ambos, una bomba sumergible mueve el agua las 24 horas.
Documentamos, con fechas y fotos, el armado de un sistema de acuaponía casera: peces de clima templado en un extremo, hortalizas alimentadas con ese mismo caudal en el otro. Sin vender kits. Sin vender peces. Solo el registro de lo que fuimos aprendiendo.
No es una guía cerrada ni un curso. Es la bitácora de un sistema que sigue en marcha, ordenada en bloques para que puedas encontrar la parte que te interesa sin leer todo lo demás.
Un IBC cortado a la mitad hace de tanque de cría, la base recortada funciona como cama de cultivo con sustrato de piedra volcánica. Entre ambos, una bomba sumergible mueve el agua las 24 horas.
Especies que toleran las variaciones térmicas de Mendoza sin calefacción permanente en el agua.
Qué verduras responden bien a un aporte de nutrientes que viene del agua de cría y no de un fertilizante comprado.
Mediciones propias con un medidor de enchufe, comparando distintos caudales y horarios de funcionamiento para entender qué implica en la factura mensual.
Los que cometimos nosotros y los que vemos repetirse en foros y grupos de acuaponía casera.
Las observaciones de temperatura, luz y estacionalidad corresponden a esa zona de clima templado con veranos secos e inviernos fríos.
Cada pestaña resume lo que fuimos registrando en esa área. Son notas de campo, no fichas técnicas cerradas.
En Mendoza el agua del tanque baja bastante en invierno si el sistema está a la intemperie. Trabajamos con especies rústicas que aceptan ese rango de temperatura sin necesitar un calefactor de acuario funcionando todo el año.
La carpa común y algunas variedades de mojarra criolla resultaron más tolerantes que las especies tropicales que suelen aparecer en tutoriales extranjeros. También registramos comportamiento con bagre criollo en meses de menor luz.
El agua que sale del tanque de peces trae nitrógeno en forma de amonio, que las bacterias del sustrato convierten en nitritos y luego en nitratos. Las hojas verdes de ciclo corto fueron las que mejor aprovecharon ese aporte en las primeras semanas del sistema.
Lechuga, acelga y rúcula mostraron un desarrollo de raíz visible en pocos días. Los frutos, en cambio, necesitaron un sistema ya maduro, con varios meses de ciclo de nitrificación estable, antes de dar resultados parejos.
El tanque IBC se dividió en dos partes desiguales. La parte inferior, con la jaula metálica, quedó como tanque de cría para los peces. La tapa superior, cortada y forrada, se transformó en cama de cultivo elevada sobre esa misma base.
El corte se hizo con amoladora y disco fino, dejando un borde reforzado con perfil de PVC para evitar filo cortante. La cama de cultivo se cubrió con geomembrana antes de cargar el sustrato de piedra volcánica.
Usamos un medidor de enchufe para registrar el consumo real de la bomba sumergible durante varias semanas, en distintos regímenes de funcionamiento. La diferencia entre dejarla encendida todo el día y programarla con un temporizador fue notable en la lectura mensual.
El consumo depende mucho de la potencia de la bomba elegida y de si el sistema trabaja con recirculación continua o por ciclos. Una bomba sobredimensionada para un tanque de mil litros no necesariamente mejora el resultado biológico y sí incrementa el gasto.
Estas entradas resumen momentos concretos del proyecto. No están maquilladas: incluyen lo que funcionó y lo que hubo que corregir sobre la marcha.
El IBC llegó usado, con restos de un líquido no identificado. Se lavó tres veces con agua y bicarbonato antes de tocar el corte, para no arrastrar residuos al circuito.
Se cargó el sistema con amonio de farmacia en dosis controladas para arrancar la colonia de bacterias nitrificantes antes de sumar peces, un paso que se suele saltear al principio.
Se incorporaron los primeros ejemplares. A los cuatro días subieron los niveles de amonio: el sistema todavía no estaba del todo maduro y hubo que reducir el alimento a la mitad.
Lechuga y acelga germinadas en semillero aparte se trasplantaron a la cama de cultivo. El prendimiento fue mayor en las plantas que ya tenían raíz formada antes del traspaso.
Se bajó el caudal de recirculación después de notar que la cama de cultivo quedaba con agua estancada más tiempo del previsto entre ciclos del sifón.
La temperatura del agua bajó más de lo esperado en las noches de julio. Se cubrió el tanque con una manta térmica y se redujo la alimentación de los peces sin retirarlos del sistema.
No somos ingenieros agrónomos ni veterinarios. Somos autores del proyecto que registran lo que observan y lo cruzan con fuentes técnicas disponibles públicamente.
Cada afirmación técnica se contrasta con material de instituciones agropecuarias y bibliografía de acuaponía disponible en español e inglés.
Las mediciones de temperatura, consumo eléctrico y calidad de agua provienen de instrumentos propios, no de estimaciones de terceros.
Los artículos se revisan a medida que el sistema evoluciona. Si una práctica cambia, se corrige la publicación en lugar de dejarla como quedó al principio.
Este sitio no comercializa kits de acuaponía ni peces. El contenido es exclusivamente informativo, sin ningún vínculo comercial con proveedores del rubro.
Sí, existen sistemas armados con bidones, piletas de lona o tambores de doscientos litros. El IBC de mil litros es una opción frecuente porque combina volumen, estructura rígida y un costo accesible al reutilizarse, pero el principio de circulación de agua es el mismo con otros recipientes.
Depende de la especie. En nuestro registro, las especies rústicas que usamos mostraron tolerancia a temperaturas cercanas a los 8°C sin mortalidad, aunque con una actividad y alimentación claramente reducidas. Por debajo de ese rango preferimos aislar el tanque en lugar de forzar la alimentación.
En nuestra experiencia, las hojas verdes se sostuvieron bien solo con el aporte del agua de cría. Los frutos, en cambio, mostraron carencias de potasio y hierro con el sistema todavía joven, lo que llevó a evaluar suplementos minerales puntuales sin reemplazar el circuito principal.
Un corte breve no suele ser grave, pero uno prolongado afecta primero el oxígeno disuelto del tanque de cría. En nuestro caso sumamos un difusor de aire a batería como resguardo, algo que consideramos más urgente que respaldar la circulación completa del agua.
En nuestro registro, el ciclado sin peces llevó alrededor de tres semanas hasta ver niveles estables de nitratos y amonio bajo control. Ese tiempo varía según la temperatura ambiente y la fuente de bacterias nitrificantes que se use para iniciar el proceso.
No. El contenido es una bitácora informativa de un proyecto personal en Mendoza. No comercializamos peces, plantines, kits ni componentes del sistema. Cualquier mención de marcas o materiales responde únicamente a lo que se usó en la construcción documentada.